Ya podemos usar el móvil en pleno vuelo

El Ministerio de Industria ha autorizado el uso del teléfono móvil en los aviones durante el vuelo, exceptuando durante las maniobras de despegue y aterrizaje, ya que se trata de las más sensibles y peligrosas en todo vuelo, algo que supone la transposición de una Directiva Comunitaria de 2008 que así lo establecía.

Una nueva  tecnología en el mundo aéreo

La Orden Ministerial mediante la que se aprueba esta regulación establece los extremos normativos para la aplicación del llamado “MCA” (“Mobile Communication on Aircraft”), una tecnología que permite salvar los riesgos y problemas técnicos que durante el vuelo suponía el utilizar determinados dispositivos electrónicos, entre ellos los teléfonos móviles, si bien, por el momento, sólo será posible efectuar llamadas y enviar SMSs, pero no, por ejemplo, navegar por Internet o enviar mensajes multimedia, ya que esta tecnología se basa en el sistema “GSM”, de ahí sus limitaciones multimedia.

Sin embargo, a pesar de que la normativa ya está aprobada, en la práctica todavía no será posible su aplicación inmediata, ya que existen una serie de obstáculos, sobre todos administrativos, que todavía hay que salvar. Efectivamente, para empezar es necesario que las compañías que van a prestar este servicios (como es el caso de “Onair” y “Air Mobile”) lleguen a acuerdos con las compañías aéreas y, especialmente, a acuerdos de “roaming” con las distintas compañías de telefonía móvil tradicionales que serán las que, en último término, facturarán a sus abonados por el uso del servicio.

En todo caso, para poder utilizar este servicio es necesario que se trate de vuelos que superen los 3.000 pies de altitud, lo cual limitará el uso del teléfono móvil a este tipo de vuelos, teniendo en cuenta, además, que este servicio sólo será posible en aeronaves de bandera española, las cuales están sujetas en su interior, estén en la parte del Mundo en que estén, a las normas españolas, por lo que, las aeronaves extranjeras, necesitarán que su normativa nacional así lo permita.

Algunas compañías aéreas españolas (como es el caso de Spanair) ya han probado con éxito este sistema, si bien todavía queda en el aire la rentabilidad para las mismas de la implantación de este servicio, lo cual podría llevar al traste con el mismo. Asimismo, quedan también en el aire el coste por la utilización del servicio, ya que quedan abiertas dos cuestiones:

En primer lugar, que el coste tecnológico de su implantación lo deberá soportar alguien, y, desde luego, tal y como está la situación económica de las aerolíneas, éstas no van a estar dispuestas a cargar con el mismo, por lo que, sin duda, lo trasladarán al precio de los billetes, de modo que, al final, terminarán pagándolo tanto quienes usen el servicio como los que no.
En segundo lugar, ni la normativa ministerial ni la Comunitaria, nada dicen sobre las tarifas de este servicio, por lo que, mucho nos tememos, las compañías de telefonía móvil cargarán la mano sobre sus abonados en la utilización del mismo mediante el “roaming”.

En cualquier caso, la puerta a la posibilidad de utilizar el móvil en pleno vuelo ya está abierta, lo cual es una muy buena noticia, sobre todo en el caso de los vuelos intercontinentales en los que, muchas veces, se echa de menos poder utilizar el teléfono en determinados casos. El futuro, desde luego, es el uso de Internet durante el vuelo, por no hablar de otras posibilidades multimedia, si bien, para ello parece que todavía queda bastante. Tiempo al tiempo.